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El beneficio de Ercros alcanza los 45 millones de euros y el dividendo sube un 20%

Ercros ha cerrado 2018 con un beneficio de 44,9 millones de euros, un 0,9% por encima del obtenido en el ejercicio anterior, y una facturación de 639,5 millones de euros, un 0,4% por debajo de la de 2017.

Cambio tecnológico: del mercurio a las membranas

El mantenimiento de ambas magnitudes se produce en el año en que la compañía, al igual que otros muchos fabricantes de cloro y sosa europeos, ha completado la transición del proceso de producción desde la tecnología de mercurio a la tecnología de membrana. Ercros ha cumplido este importante reto en todos sus extremos, a la vez que ha minimizado la incidencia del mismo en la operativa de la compañía.
Por decisión estratégica de la empresa, en 2018 la capacidad de producción de cloro con membrana se ha situado en 191.000 t/año, y en el tercer trimestre de 2019 alcanzará su nivel final de 217.000 t/año. Dadas las mejores prestaciones de servicio de la nueva tecnología, una vez alcanzada la capacidad final, la producción será similar a la previa al cambio tecnológico.

Ingresos y gastos

En el ínterin, para atender al mercado se ha reemplazado la menor producción propia con la compra de productos externos. Este hecho, así como los altos precios medios de los productos finales, ha permitido alcanzar en 2018 una cifra de ventas de 639,5 millones de euros, muy similar a la de 2017.

El mantenimiento de las ventas no ha permitido compensar la reducción de otros epígrafes significativos del capítulo de los ingresos. El primero es la prestación de servicios, que ha disminuido 7,3 millones de euros (una reducción del 18,3%) debido, en su práctica totalidad, a la menor retribución del servicio de interrumpibilidad de la energía eléctrica. Y el segundo es el menor nivel de la reversión de provisiones, que solo ha alcanzado 1,8 millones de euros frente a los 6,9 millones de 2017. En la parte positiva, destaca el incremento de existencias de productos terminados, por importe de 4,8 millones de euros, debido al mayor aprovechamiento de la nueva capacidad de producción puesta en marcha.

Los gastos fueron de 621,9 millones de euros, una cifra muy similar a los 619,7 millones de 2017. Esta estabilidad es fruto de un comportamiento bastante dispar de las diferentes partidas, que han acabado compensándose entre sí. La mayor factura de los aprovisionamientos y la mayor dotación de provisiones por obligaciones varias (en total 28,7 millones más que en 2017), se han visto casi totalmente compensadas por los ahorros en los suministros, gastos de personal y otros gastos de explotación (en total 26,5 millones menos que en 2017).
En 2018, los aprovisionamientos alcanzaron la cifra de 341,8 millones de euros, un 8% más que en 2017. Este aumento se explica por los altos precios de las materias primas (en el caso del metanol, una subida del 12,8%) y por el mayor volumen de productos externos adquiridos. Los suministros, por su parte, alcanzaron la cifra de 96,0 millones de euros, una reducción del 16,1% respecto de 2017. Esta rebaja se produce a pesar de la fuerte subida del precio de la electricidad (un 14,2% superior al de 2017) y se explica por el menor consumo eléctrico derivado de la mayor eficiencia energética de las nuevas instalaciones con tecnología de membrana y de la menor producción temporal de cloro-sosa.

Los gastos de personal fueron de 79,9 millones de euros, un 4,2% inferiores a los de 2017, debido principalmente a la reducción de plantilla derivada del expediente de despido colectivo asociado al cierre de las plantas de tecnología de mercurio. En 2018, la plantilla media de Ercros fue de 1.290 personas, 82 personas menos que en 2017.
Los otros gastos de explotación han ascendido a 97,9 millones de euros, 4,6 millones de euros menos que en 2017. Este epígrafe incluye, como principales partidas, los gastos de mantenimiento, que disminuyeron en 1,2 millones de euros; los gastos de transporte, que disminuyeron en 3,0 millones de euros; y los gastos de arrendamiento de instalaciones logísticas, que aumentaron en 1,5 millones de euros, por los nuevos almacenamientos que requieren el mayor volumen de productos externos comercializados. El último epígrafe de los gastos es el referido a la dotación de provisiones, que ha sido de 6,4 millones de euros frente a los 2,9 millones de 2017.

Ebitda y ebit

La evolución de los ingresos y gastos ha dado lugar a un resultado bruto de explotación (ebitda) ordinario, que ha alcanzado los 62,9 millones de euros, 11,4 millones por debajo del de 2017. Una parte importante de esta reducción se explica por la particular configuración temporal de las reversiones y dotaciones de provisiones: mientras que en 2017 las reversiones superaron a las dotaciones, en 2018 ocurrió lo contrario, con un efecto neto negativo sobre el ebitda de 8,6 millones de euros. Otra parte, menor pero también significativa, ha sido la devaluación del dólar respecto del euro, con un efecto negativo de otros 1,5 millones. En total, pues, estos dos factores explican 10,1 de los 11,4 millones de euros de la reducción del ebitda respecto de 2017.
El resultado de explotación (ebit) de 2018, en cambio, ha sido superior al de 2017: 43,2 millones de euros en 2018 frente a los 34,3 millones de 2017. La causa de este cambio es que mientras que en 2017 se imputaron los costes y provisiones derivados del abandono de la tecnología de mercurio, por importe de 21,7 millones de euros, en 2018 no ha figurado ningún coste por este concepto. Por otra parte, las amortizaciones fueron de 19,7 millones de euros, un 7,9% superiores a las de 2017 debido a la puesta en marcha de las nuevas inversiones.

Resultado del ejercicio

Los gastos financieros –por importe de 5,8 millones de euros– se redujeron un 2,2%, a pesar del aumento de la deuda, por el menor coste medio de la misma. Asimismo, en 2018, Ercros ha registrado un ingreso de 6,9 millones de euros por impuesto a las ganancias, inferior a los 15,9 millones de euros de 2017. Al 31 de diciembre de 2018, la compañía aún dispone de activos por impuesto diferido no registrados por importe de 76,4 millones de euros.
Todo ello lleva a un beneficio de 44,9 millones de euros, ligeramente superior a los 44,5 millones alcanzados en 2017. Este aumento junto con la reducción del número de acciones del capital social ha dado lugar a una mejora del 4% del beneficio por acción (BPA), que ha pasado de 0,3963 euros en 2017 a 0,4111 euros en 2018.

Balance

Entre el cierre de 2017 y de 2018, los activos no corrientes han aumentado 18,6 millones de euros (un 5,8% más), principalmente por las inversiones realizadas en el marco del Plan Act. Este plan inversor también explica el incremento de la deuda financiera neta (DFN), que ha aumentado 18,1 millones de euros y se ha situado en 107,3 millones de euros a finales de 2018.
A lo largo de 2018, Ercros contabilizó inversiones por importe de 31,7 millones de euros, de los cuales 23,7 millones de euros correspondieron a actuaciones del Plan Act. De este plan –previsto para el período 2016-2020– ya se han ejecutado las actuaciones más relevantes, que son las relacionadas con el cambio de tecnología en la producción de cloro-sosa. Por otra parte, la compañía ha aprobado nuevas inversiones destinadas a ampliar la capacidad productiva de productos con márgenes significativos e inversiones de mejora de la eficiencia energética, que se están llevando a cabo en la actualidad y que, junto a las inversiones inicialmente previstas, supondrán una inversión total del orden de 100 millones de euros entre 2016 y 2019.

El capital circulante ha aumentado 17,1 millones de euros, principalmente por el incremento de existencias debido al aumento de productos comercializados.
El patrimonio total de Ercros –por importe de 272,7 millones de euros– ha aumentado en 25,2 millones de euros. Esta variación es inferior a los beneficios generados debido a la retribución al accionista hecha efectiva en el ejercicio por importe de 19,7 millones de euros (13,9 en concepto de adquisición de acciones propias; 5,4 por el pago del dividendo; y 0,4 por el pago de la prima de asistencia a la junta).

Las provisiones y otras deudas se han reducido en 7,5 millones de euros. Hay que recordar que, en 2017, este epígrafe incluía –entre otras provisiones– los costes derivados del abandono de la tecnología de mercurio.

Retribución al accionista

En 2018, se cumplen las tres condiciones establecidas en la política de retribución al accionista de Ercros, toda vez que el beneficio por acción ha sido de 0,4111 euros y por tanto superior al beneficio mínimo exigible de 0,10 euros/acción; el ratio de solvencia (deuda financiera neta/ebitda ordinario) se sitúa en 1,71 y por tanto inferior al máximo permitido de 2; y el ratio de apalancamiento (deuda financiera neta/patrimonio total) en 0,39 y por tanto inferior al máximo permitido de 0,50.

La retribución al accionista se lleva a cabo a través de la recompra de acciones propias para su amortización y del pago de un dividendo. En consecuencia, el consejo de administración, en su reunión del 22 de febrero de 2019, ha acordado proponer a la junta de accionistas el reparto de un dividendo de 0,06 euros brutos por acción, que se incrementa del 20% respecto del de 2017, supone un desembolso de 6,5 millones de euros y representa un payout del 14,4% del beneficio consolidado de Ercros en 2018. Asimismo, en 2018, la Sociedad recompró acciones propias para amortizar y lo continuará haciendo en 2019 hasta alcanzar un importe de 11,5 millones de euros, que completa el payout máximo conjunto previsto en la política de retribución al accionista para 2018, que es del 40%.

Evolución previsible

Es todavía muy pronto para poder hacer previsiones fiables acerca de la evolución de la compañía a lo largo de 2019. En estos momentos, Ercros es moderadamente optimista por la mayor capacidad de producción disponible (cloro, sosa y polioles), si bien reconoce la existencia de incertidumbres de carácter macroeconómico y de ámbito mundial que apuntan a una cierta desaceleración del crecimiento del PIB.

El mayor volumen de producción irá previsiblemente acompañado de un descenso de los precios de los productos finales en sus respectivos mercados, si bien se espera que estos aún se mantengan situados por encima de la media histórica. Por otra parte, la sustitución de producción externa por producción propia –que tiene unos márgenes mayores– debería suponer una aportación positiva a la cuenta de resultados.
Por lo que respecta a los precios de los principales aprovisionamientos, se espera que su presión sobre los márgenes se atenúe, de acuerdo con la senda observada a finales de 2018 y seguida en las primeras semanas de 2019. De esta reducción, sin embargo, no ha participado la electricidad, que en 2019 sigue marcando precios muy altos y superiores a los del ejercicio anterior.
Por lo que atañe al tipo de cambio, Ercros estima que el efecto del dólar será neutro respecto de 2018 en la medida en que espera un tipo de cambio medio del dólar respecto del euro en 2019 similar al de 2018.