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Ayuntamiento, AEQT, Port de Tarragona y URV sumarán esfuerzos para monitorizar, analizar y resolver los episodios de malos olores

  • Todas las partes coinciden en actuar con transparencia y harán públicos todos los datos que se recojan a partir de ahora

 

El Ayuntamiento de Tarragona, la Associació Empresarial Química de Tarragona (AEQT), la Autoritat Portuària de Tarragona y la Universitat Rovira i Virgili (URV) han acordado poner en marcha una comisión de seguimiento conjunta que permita monitorizar, analizar y, en última instancia, resolver los posibles episodios de malos olores en la ciudad.

La comisión, que contará también con la presencia del Departament de Territori de la Generalitat de Catalunya, la Direcció General de Protecció Civil i Emergències, Ematsa y Sirusa, tiene por objetivo que en caso de que se produzca un episodio de malos olores, se puedan analizar todos los datos disponibles para determinar el foco y solucionar el problema.

Todos los agentes implicados se reunieron el pasado viernes, 2 de octubre, en un primer encuentro telemático convocado por el alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, en el que acordaron poner en marcha el proyecto y se comprometieron a que cada una de las partes pondrá a disposición de la comisión los datos y la tecnología de la que disponen en este ámbito.

En este sentido, existen en la actualidad varios proyectos y aplicaciones tecnológicas que recogen sistemáticamente datos sobre los episodios de malos olores y sus posibles procedencias. La AEQT, por ejemplo, cuenta con el proyecto Nasapp, que impulsa desde el año 2010 y que desarrolla el centro tecnológico Eurecat: se trata de una iniciativa de participación ciudadana mediante la cual una serie de voluntarios, que han recibido la pertinente formación, pueden informar de malos olores cuando los detectan.

La aplicación geolocaliza el punto en que se encuentran los informantes en el momento de registrar un mal olor, por lo que la coincidencia en una misma zona y en un mismo momento de un determinado número de registros, pone de manifiesto un episodio. A partir de estos registros, el análisis de los datos meteorológicos puede permitir plantear hipótesis sobre la posible procedencia. Esta información se complementa, además, con rondas de monitorización de olores que ejecutan periódicamente los bomberos de los Parcs Químics de Seguretat. El Ayuntamiento de Tarragona está estudiando entrar en las aplicaciones tecnológicas de las que se dispone.

Además de trabajar para analizar y detectar el origen de posibles episodios futuros, la comisión se propone también analizar su evolución a lo largo del tiempo. Es por ello que todas las partes se han comprometido a poner en común su histórico de datos en este sentido.

El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, se muestra muy satisfecho. “Celebramos mucho esta predisposición de trabajo común y que de esta manera conseguiremos dar respuestas a la población de unos episodios de olores que se van repitiendo con el tiempo”, remarca.

La rectora de la URV, María José Figueras, ha valorado positivamente el proyecto y manifestó que “hay que crear una comisión de expertos y asesores independientes que analice los informes de los casos detectados y, de manera crítica, identifique si hay evidencias suficientemente demostradas sobre la posible peligrosidad en verso a la población y su origen “.

Por su parte, el Port de Tarragona ha explicado que está trabajando con una de las empresas líderes en el ámbito del seguimiento de olores (Meteosim) con el fin de descartar sus instalaciones como origen de los olores o, de lo contrario, si la fuente fuera en el ámbito del puerto, poder requerir a las empresas que ajusten los procesos para eliminar estos episodios.

En la reunión, las partes coincidieron en que se debe actuar con la máxima transparencia y que, por tanto, todos los datos, tanto las que se recojan a partir de ahora como los históricos, se harán públicos y estarán al alcance de la población.

Una vez celebrada la primera reunión, se decidió poner en marcha un grupo de trabajo técnico que pueda concretar en las próximas semanas cuál deberá ser el funcionamiento de la comisión, como se deberá producir la recogida de datos y su análisis, y qué protocolos se seguirán para mantener puntualmente informada a la ciudadanía.