• La seguridad y la sostenibilidad, con el establecimiento de estándares de mejora continua comunes para todas las empresas, son la gran prioridad
  • También se pone el foco en la competitividad y la innovación, claves para garantizar la viabilidad presente y futura de la industria en Tarragona
  • El plan también prevé reforzar el arraigo y la participación del sector en el territorio, y su diálogo transparente con el entorno

La Associació Empresarial Química de Tarragona (AEQT) ha presentado este jueves su nuevo Plan Estratégico para el período 2021-2023, que constituye la respuesta del sector a los grandes retos a los que debe hacer frente en este trienio. Esta respuesta se estructura en cuatro grandes bloques: seguridad y sostenibilidad, competitividad e innovación, territorio y sociedad, y comunicación y posicionamiento.

La asociación se ha basado en tres grandes fuentes y criterios para confeccionar esta nueva hoja de ruta: los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que fijan retos en cuestiones medioambientales, sociales, tecnológicas…; en segundo lugar, el feedback de la sociedad, fruto del intenso diálogo del último año; y finalmente, las necesidades de competitividad del propio sector para garantizar su viabilidad presente y futura en el territorio.

Seguridad y sostenibilidad

Como no podía ser de otra manera, la seguridad se sitúa en lo alto de las prioridades: una de las principales acciones de este ámbito, y de todo el Plan, será el nuevo sistema de mejora continua en seguridad que permita un desarrollo permanente, conjunto y homogéneo de excelencia para todas las empresas del sector. Una iniciativa pionera en este tipo de polígonos, que establecerá estándares conjuntos en toda la industria, y que se prevé que sea certificable y que se audite externamente.

En la misma línea, en cuanto a la gestión medioambiental, también se prevé la instauración de un sistema análogo de mejora continua, que será certificable y fijará unos estándares comunes a todas las compañías asociadas a la AEQT que irán más allá de lo marca la normativa.

Aunque en el primer gran bloque, dedicado a “seguridad y sostenibilidad“, la transición energética y la economía circular representan una línea estratégica esencial, con el objetivo por parte del sector de contribuir a la mitigación del cambio climático y a la reducción de la huella ecológica. Potenciar el hidrógeno renovable como vector clave en el futuro de la industria -y de todo el territorio- o implementar un modelo energético sostenible, con las redes cerradas de distribución eléctrica como gran prioridad, son algunas de las acciones previstas.

Competitividad e innovación

La segunda gran área de trabajo del Plan Estratégico se dedica a “competitividad e innovación“. El sector químico quiere ser referente en la incorporación de los modelos tecnológicos de la industria 4.0, conectividad y digitalización, y por ello la AEQT creará una nueva comisión específica dedicada a estos ámbitos. La de “digitalización e innovación” será, pues, la novena comisión de trabajo de la AEQT.

El plan apuesta también por el pleno desarrollo de la I+D+i y la transferencia tecnológica, colaborando con los principales centros de investigación y conocimiento de la región y de liderazgo internacional, y también se prevé impulsar instrumentos de promoción y de atracción de nuevas inversiones en el territorio.

Finalmente, este bloque establece una línea de trabajo crítica para el sector: la generación, captación y retención de talento, y el fomento de una ocupación y formación de calidad impulsando, por ejemplo, la formación profesional dual.

Territorio y sociedad

El tercer gran bloque del Plan Estratégico es el de “territorio y sociedad“, que persigue fortalecer el arraigo del sector químico en el territorio a través de la participación y colaboración de la AEQT en órganos y foros del Camp de Tarragona, así como con el resto de sectores, y paralelamente, pretende fomentar la formación de los vecinos y la sociedad del entorno respecto al sector, sus operaciones, sus riesgos y cómo éstos se gestionan… con el objetivo de mejorar el conocimiento, la seguridad y, en última instancia, la convivencia.

Comunicación y posicionamiento

Finalmente, el último gran bloque del Plan Estratégico AEQT 2021-2023 se centra en aspectos de “comunicación y posicionamiento“, con acciones que fomentarán una información aún más transparente, directa e inmediata, a fin de enriquecer al máximo el conocimiento social sobre el sector, con rigor y sentido pedagógico.

Asimismo, la asociación continuará apostando por el diálogo y la relación con todos los agentes del entorno, con la misma actitud de escucha proactiva, conocimiento de expectativas y compromiso de colaboración que ha venido mostrando hasta ahora, y que se ha concretado precisamente en la incorporación en el nuevo Plan Estratégico de propuestas planteadas por la sociedad.

“Motor del territorio, no sólo económico”

“El mundo cambia a gran velocidad. Nos interpelan retos en ámbitos como la seguridad, el cambio climático, la digitalización, la calidad laboral o la desigualdad social. Por eso presentamos este plan”, ha manifestado el presidente de la AEQT, Rubén Folgado, durante el acto público de presentación, que se ha celebrado de manera telemática y en el que le han acompañado los dos vicepresidentes de la entidad, Ignasi Cañagueral y Manu Segura.

Folgado ha remarcado que el sector químico quiere seguir siendo “motor del territorio“. “Y motor no sólo económico, sino también, conjuntamente con la universidad y los centros de investigación, de talento y de innovación”. El presidente de la AEQT ha remarcado que este periodo estratégico constituye una “oportunidad histórica” ​​para “acelerar la necesaria transición energética” y para impulsar el proyecto de Valle del Hidrógeno: “Estamos en una carrera contrarreloj. Hace falta un liderazgo conjunto para salir adelante y para posicionarnos en esta cuestión tan importante para la industria y para el territorio “, asegura.