• El gerente de la AEQT destaca en su intervención el impacto positivo de la Química como fabricante de productos esenciales, como generador de puestos de trabajo y de actividad económica, y como polo de atracción de talento, investigación e infraestructuras
  • La asociación remarca el compromiso del sector con la seguridad y la sostenibilidad, visible a lo largo del tiempo y reforzado en el nuevo Plan Estratégico

Este viernes ha tenido lugar la sesión monográfica del Consejo Plenario del Ayuntamiento de Tarragona dedicada al sector químico. Con un único punto del orden del día, «Prevención, seguridad, salud y futuro de la industria química», la sesión ha contado con la participación de diferentes organizaciones y entidades del territorio que han aportado su visión sobre el presente y el futuro de la industria.

Como representante del sector, la Associació Empresarial Química de Tarragona (AEQT) ha participado en este pleno, que ha tenido lugar en formato telemático. La intervención ha ido a cargo del gerente de la asociación, Juan Pedro Díaz, que como ya hizo en su comparecencia en el Parlament de Catalunya el pasado mes de junio, ha puesto en valor las muchas aportaciones positivas que la presencia de la industria ha tenido para el Camp de Tarragona.

Empezando por su papel de motor económico (11.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, y hasta 35.000 de inducidos; primer exportador de la demarcación y responsable de dos terceras partes de los movimientos del Puerto; generador de actividad para cientos de pequeñas y medianas empresas del territorio…), pero también como polo de atracción de infraestructuras y de talento, con la consolidación de un tejido académico y de investigación que es referencia internacional. Díaz también ha hecho mención, de entre las contribuciones de la industria, a sus productos, que son esenciales en ámbitos como la alimentación, la movilidad o la salud, como ha quedado patente durante la pandemia.

En su intervención, el gerente de la AEQT ha remarcado el compromiso de las empresas químicas con la seguridad como prioridad número 1, no sólo con el cumplimiento estricto de la normativa más exigente, sino con estándares y protocolos que van más allá, así como también con proyectos conjuntos impulsados ​​en Tarragona y que son referencia para el sector químico a nivel internacional, como los Parcs Químics de Seguretat, las formaciones y certificaciones conjuntas con la Associació d’Empreses de Serveis (AEST), o las formaciones en factor humano que se empezarán a impartir en pocos meses.

Fruto de este compromiso, «se ha conseguido que con el paso de los años las tasas de accidentabilidad en el sector hayan descendido de manera notable y progresiva hasta convertir a la Química, hoy, en uno de los sectores más seguros», afirmó Díaz, con accidentabilidades más bajas que la media industrial y que la mayoría de sectores. En cuanto a las empresas de servicios, sus cifras han experimentado la misma mejora y «en la actualidad son casi idénticas, y algunos años incluso mejores, que las de las empresas de la AEQT».

En cuanto a accidentes graves, la comparativa muestra cómo el índice de gravedad de las empresas AEQT es sistemáticamente más bajo que el del resto de sectores, con una única excepción: el año pasado, 2020, marcado por el accidente del mes de enero. Un accidente muy grave que, al mismo tiempo, «fue totalmente excepcional, tal como evidencia esta estadística».

Sin embargo, Díaz remarcó que efectivamente en los dos últimos años las cifras de accidentes en el sector en Tarragona muestran un repunte que la Comisión de Seguridad de la AEQT está analizando para averiguar las posibles causas y las medidas y aprendizajes que corresponda implementar. «Es cierto que, a pesar del repunte, las cifras siguen muy por debajo de los demás sectores. Eso no ha cambiado. Pero evidentemente no nos conformamos. En absoluto. Nuestro único objetivo son los cero accidentes y por eso el sector continúa y continuará trabajando, invirtiendo y esforzándose», ha afirmado el gerente de la AEQT.

La intervención también ha permitido a Díaz poner en valor el compromiso y las muchas iniciativas llevadas a cabo por parte del sector en materia de sostenibilidad ambiental, como la monitorización de malos olores, el Observatori de la Qualitat de l’Aire, o el proyecto OCS-Zero Pellet Loss para luchar contra la pérdida de microplásticos.

La sesión también ha servido para exponer algunas de las líneas básicas del nuevo Plan Estratégico de la AEQT 2021-2023, comenzando precisamente por la seguridad y la sostenibilidad, que ocupan el primer gran bloque. Díaz ha destacado que está previsto poner en marcha un sistema conjunto de mejora continua de la seguridad, que establezca unos estándares comunes a todas las asociadas, que irán más allá de lo que marca la normativa, y que será certificable y auditado externamente.

Esta es una de las acciones que la AEQT ha incorporado al Plan Estratégico como respuesta a las propuestas, sugerencias e inquietudes que le ha hecho llegar la sociedad en los últimos meses. También como respuesta a una demanda social, Díaz ha explicado que el nuevo Plan Estratégico prevé que la AEQT ponga en marcha acciones en materia de información, divulgación y transparencia: «Queremos formar e informar sobre qué es la industria química, como funciona, qué productos fabrica, cómo trabaja para minimizar su impacto, cuáles son sus riesgos y cómo se gestionan… y por supuesto, qué hacer en caso de emergencia «, ha asegurado aseguró Díaz.

Por último, el gerente de la AEQT ha asegurado que la industria química quiere mantener en el futuro su aportación positiva al territorio, pero para ello «hace falta la suma de todos los esfuerzos». En este sentido, ha recordado que «las condiciones de competitividad del territorio son precarias». Por eso ha pedido a los grupos municipales que ayuden a hacer posibles necesidades urgentes como las infraestructuras o las redes cerradas de distribución eléctrica, así como también su apoyo al proyecto de Valle del Hidrógeno. «Estoy convencido de que, con el esfuerzo y el compromiso de todas las partes implicadas, conseguiremos el objetivo de una industria química aún más segura, más sostenible, y con un mayor impacto positivo sobre la sociedad que nos rodea», ha finalizado.